Extrañó tus caricias de niña adolescente,
pero no he podido descifrarlo sin que me
sonara a suplica, cómo si el corazón
me desbordara el alma con cada sonrisa.
He extrañado contarte las pequeñas cosas
como cuando estabas chiquita, como si
la noche tuviera menos estrellas sin tu voz
de primavera, ni escuchar tu risa de niña buena.|
Pero no quiero interrumpir tus sueños,
ni tu paz, ni tus silencios. Así que lo
dejo aquí entre letras, y sigo disfrutando
un poco más de tu alegría sincera.
O tal vez hayas decidido en tu inocencia
inquieta, empezar a leer las notas
del abuelo cuando meditas, y recordar
los abrazos y las tiernas caricias.
Recuerdo tu voz de ángel,
como todas las cosas cuando juegas
con la brisa, disfrute de aquellos
momentos cuando se viajaba sin prisa.
Hoy dejo tu nombre mi voz y mi huella,
mi carta sencilla, mi amor que destella,
"Nazareth", eres mi tesoro, razón de mis días,
te escribo esta carta con fe de poesía.
Tu abuelo
Autor. Luis Alberto Morales Guerra.
Seudónimo. Luis Alberto Del Alba.
Reservados todos los derechos de autor.
Escrito en Casablanca Valparaíso Chile.
comoescribeunangel.blogspot.com

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