El eco del mar.




"EL ECO DEL MAR"

Las olas llevan nombres que nadie pronuncia.
susurran historias en la piel de la espuma.
Un viejo muelle cruje en la brisa,
testigos de pasos que el tiempo no olvida.

Las velas se alejan, los barcos regresan,
y en la neblina quedan los sueños antiguos.
Escribo para que el tiempo no borre
las voces que aun cantan conmigo.

Que el puerto guarde lo que fuimos,
que la brisa cuente lo que seremos.
Porque una historia no muere en el agua,
solo espera en las olas su renacer sin olvido.

En cada piedra de la escollera,
reposan secretos que nadie reclama,
ecos de risas, suspiros callados, 
tejiendo en el alma nuestro nuevo destino.

Y así, mientras las olas persisten,
las palabras quedan, nunca se extinguen,
pues cada puerto es un libro abierto,
esperando en silencio que alguien los lea.


Autor. Luis Alberto Morales Guerra.
Seudónimo. Luis Alberto del alba.
Reservados todos los derechos de autor,
comoescribeunangel.blogspot.com
Republica de Venezuela.
comoescribeunangel.blogspot.com

Susurros del tiempo

"Susurros del alma"


Cuida al abuelo 
en su paso sagrado,
como susurros de  tiempos callados,
el lleva en su rostro las huellas del tiempo, y
en cada arruga están escritos sus versos.

Mírale siempre con amor y ternura,
su voz es un eco cuando mira la luna,
aunque sus manos tiemblen. y su voz se apague
en su rostro se dibuja amor y ternura. 
.
Háblale de amor, y respeta su historia,
en sus versos lleva la luz  de la pluma.
Y en cada gesto cansado y sereno,
vive un pasado y acaricia sus versos.

Escucha atento su canto quebrado.
Es como la flor en los tiempos de antaño, 
cada palabra que brota en su aliento,
es semilla de amor que germinan en los vientos.

Recuerda amigo que el tiempo no espera,
mañana tu alma también será vieja,
y lo que hoy le brindes con fe y cariño,
volverá a ti como abrazos de niño.

Cuida al abuelo como si fuera tu padre,
en su paso por el mundo la vida se abre,
 honra su viaje y su tiempo callado,
y bendice su alma con la luz del ocaso. 


Autor: Luis Alberto Morales.
Seudónimo. Luis Alberto Del Alba.
Reservados todos los derechos de autor.
Escrito en Casablanca Valparaíso Chile
Republica Bolivariana de Venezuela.




 

Valeria

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" Valeria"

 Extrañó tu risa de niña adolescente,
   eres como el ave viajera que canta sobre 
Los valles de la primavera,
 la musa le escribe a la santa Valeria. 

Nunca te he contado las pequeñas cosas
 como cuando estabas pequeña,  
hoy tu rostro brilla cómo una estrella,
 y la luna contempla tu risa de niña buena.|

 No quiero interrumpir tus sueños,
ni tu paz, ni tus silencios. Así que lo dejo aquí
    en tu jardín de primavera, y sigo disfrutando
 un poco más de tu alegría sincera.

 Eleva tu voz  y deja tu huella, 
una larga vida te espera, y yo desde aquí
podre verte crecer como una hermosa princesa,
abrazando tus sueños bajo luna llena.

   Recuerdo la voz de tu ángel en tu  larga carrera,
como todas las cosas como cuando estabas pequeña,
 jugabas con la brisa y las florecillas mariposeras, 
 como el amor que habita en tu niña buena.

Hoy escribo tu nombre, y escucho voz, y te dejo mi 
huella mi poema sencillo, mi amor que destella,
 eres mi tesoro, la razón de mis penas,
 deseo verte brillar como la más brillante estrella. 



Tu abuelo

Autor. Luis Alberto Morales Guerra.
Seudónimo. Luis Alberto Del Alba.
Reservados todos los derechos de autor.
Escrito en Casablanca Valparaíso Chile.
 comoescribeunangel.blogspot.com

Flor de Cayena



La cayena es una flor emblemática que se cultiva en varios estados Venezolanos, entre ellos, Zulia, Nueva Esparta, Carabobo, y la Capital Caracas, y se ha convertido en un símbolo cultural y natural de Venezuela.


" Flor de cayena"


 Un sol ardiente despierta las mañanas,
la cayena abre su cáliz con su rojo fulgor,
como pequeñas alas la flor se derrama,
 bendice la tierra y la llena de amor.

Sus pétalos suaves, de ceda encendida,
guardan secretos de savia y canción,
es un relicario de fuerza y vida,
un eco profundo de la creación.

En cada sorbo de su te fragante,
se enciende la sangre, se alivia el pesar,
la cayena fluye como una amante
que ofrece consuelo en su bello esplendor.

Flor que resiste tormenta y verano,
testigo humilde del paso del día,
se alza sencilla en el patio cercano,
y en silencio florece la flor de la poesía.

Es canto rojo que al viento se entrega,
es luz que danza sobre el corazón, 
la cayena al mundo su gracia despliega,
como un milagro de pura pasión.

Oh flor sagrada, cayena bendita,
tu fuego humilde me enseña a vivir,
en tu presencia la vida palpita,
y en tu memoria me vuelvo a sentir.



Autor. Luis Alberto Morales Guerra.
Seudónimo. Luis Alberto Del Alba.
Reservados todos los derechos de autor.
Escrito en el jardín florido de Casablanca.
comoescribeunangel.blogspot.com

MI ÚLTIMA PARADA

Mi última parada,  hubo sufrimiento en mi mirada,   de un sueño roto en la misma cama,   del rincón oscuro que me acechaba,   la niñez herid...