En lo alto del monte se alza serena,
una casa de piedra, firme y pequeña,
vigila los cielos, y la luna llena,
guarda secretos que el viento enseña.
Sus muros resisten tormentas y fríos,
allí donde el sol se despide tardío,
y el eco del valle sube al roció,
cantando a la altura su canto bravío.
Las nubes la rozan con manto ligera,
la envuelven de nieblas, y de sueños viajeros,
y el cielo la cuida como fiel compañero,
corona de estrellas, farol verdadero.
El rio lejano murmura su historia,
la casa lo escucha con calma y memoria,
y guarda en su techo la antigua victoria,
del hombre que busca la paz y la gloria.
Allí se detiene el tiempo y la vida,
la cima protege su fe compartida,
y el alma se siente por fin erguida,
morada del mundo, raíz escondida.
Oh casa amada, faro profundo,
tu voz es refugio, tu techo es seguro,
allí se descansa del vasto mundo,
allí se comprende lo eterno y fecundo.
Autor. Luis Alberto Morales Guerra
Seudónimo Luis Alberto Del Alba.
Reservados todos los derechos de autor.
Republica Bolivariana de Venezuela.
Escrito en Casablanca Valparaíso Chile
comoescribeunangel.blogspot.com

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