Auroras del tiempo



"AURORAS DEL TIEMPO"

En las auroras del tiempo, el poeta
no se detiene. Allí se esconden las musas 
con la brisa que huelen a cosechas 
  de invierno desgranadas a tiempo. 

Los niños siempre juegan con risas 
ingenuas y estrellas que van a su encuentro.  
Allí  florece la ternura entre juegos y sueños
  y el poeta danza entre las risas del viento.

Juventud encendida, con fuego en los ojos
y sed de la vida. El tiempo galopa,
sin freno ni miedo, y el alma se viste
de luz y de credo.

 Llega la edad del sosiego, donde el tiempo 
es sabio y lento en su juego. Se detiene
a mirar con amor las nubes del cielo,
 y hallar en las heridas jardines de versos.

 El ocaso dorado, viaja con pasos de sombra, 
con cielos templados. El tiempo se vuelve 
 un susurro divino, que me invita
 a cruzar el ultimo camino.

  Mas allá del sol, donde el reloj se detiene,
hay moradas de luz, eternas, sin ciencia.
El tiempo se pliega, se torna bendito,
y el alma reposa con amor infinito.


Reservados todos los derechos de autor.

Declaracion de Genero Poético:


 Declaración de Genero Poético 

 

Mi poesía  nace del asombro y la gratitud.
No escribo para maldecir, sino para bendecir.
Cada verso es una semilla de esperanza, una oración tejida con palabras, una ofrenda de luz para quien la reciba.

Yo Luis Alberto Del Alba 

Pertenezco al genero lirico espiritual, donde el alma se expresa con reverencia por la vida, por el amor, por lo divino
 que habita en lo cotidiano. Mis poemas dialogan con la tradición mística-

 San Juan de la Cruz, Sor Juana Inés de la Cruz, los salmos bíblicos- y buscan elevar, no solo emocionar. Creo en la poesía como un acto de sanación. no nacen del rencor, sino de bendición, no condena.

Mi genero poético podría llamarse "poesía Angelica"
por que busca tocar el corazón con alas de compasión, belleza y verdad.


Luis Alberto Del Alba 

 comoescribeunangel.blogspot.com

Bendecir para vivir






Bendecir para vivir 

Este poema lo escribo desde una convicción profunda: 
los poetas no estamos llamados a maldecir, 
sino a bendecir. Bendecir la creación, 
el amor, el dolor que enseña, 
el viento que recuerda, el agua que consuela. 
En tiempos donde la desesperanza parece alzar la voz, 
con éste poema  busco un refugio en una oración poética, 
que celebre conmigo la vida en todas sus formas.


Bendecir para vivir

  Bendigo el alba que en la cumbre se asoma, 
con su temblor de oro sobre la brisa,  
bendigo el canto que el ruiseñor entona,
y al sol que abraza toda su obra.
  
Bendigo el agua que la arena abraza,  
y al mar que guarda voces perdidas,
bendigo el río que en su curso arrasa
cargado de sueños sobre nuestras vidas.
  
Bendigo al viento que acaricia el pecho,  
que trae memorias dulces en el viejo camino,  
bendigo el aire, sutil y divino,  
que derrama amor en su dulce destino.
 
Bendigo las estrellas, en su oscuro misterio,  
que en la noche susurran esperanzas dormidas,  
bendigo el cielo, con su azul sincero 
y al tiempo eterno que descansa sobre su imperio.
 
Bendigo el árbol, y su raíz sagrada,  
a la flor que nace sin pedir permiso,  
bendigo el campo, y su verde hechizo,  
y al ave libre, que descansa sobre su nido.
 
Bendigo el alma humilde cuando se quebranta,  
que no maldice ni olvida su inmensa ternura,  
bendigo el amor en su larga aventura,  
cuando su llama se llena de inmensa ternura.


Autor. Luis Alberto Morales Guerra. 
Seudónimo. Luis Alberto Del Alba. 
Reservados todos los derechos de autor. 
Escrito en Casablanca. 
comoescribeunangel.blogspot.com

Que el frio no te aflija



"Que el frio no te aflija"

Que el frío no aflija al corazón viajero,
aunque el viento roce con su canto austero.
Hay brasas ocultas bajo la nieve fría,
esperando encenderse con su melodía.

Cuando el cielo se viste de gris y de escarcha,
recuerda que hay soles que en silencio se marchan,
y en cada suspiro guarda en su latido
un calor que despierta lo que parece dormido.

No temas a las sombras Ni al hielo en la piel,
pues dentro de ti hay un cálido laurel.
Tu risa, aun quieta, germina estaciones
y abriga a los tristes poetas con sus vibraciones.

Que el frio no te aflija dulce caminante,
abre tus ventanas al sol mas constante:
el amor que guardas humilde y callado,
vence a la neblina, y lo deja encantado


Autor. Luis Alberto Morales Guerra.
Seudónimo. Luis Alberto Del Alba.
Reservados todos los derechos de autor.
Escrito en Casablanca Valparaíso Chile

comoescribeunangel.blogspot.com

No te enamores

                                                  NO TE ENAMORES Nunca te enamores de un hombre sobrio limpio, de un hombre que siente demas...