como si mi memoria olvidara el ayer,
la remembranza de un pasado
que nunca ha de volver.
Mis risas que se escapaban en los pasillos,
los juegos de escondite bajo la lluvia,
la voz de mi madre llamando a comer,
el eco de una historia escrita antes de nacer,
Mi ventana abierta al barrio,
vecinos saludando con pañuelos,
la lluvia que golpeaba como tambores,
las estrellas colándose en la penumbra de mi sala.
Te presto el aire tibio de mis madrugadas,
los silencios de niño que me acompañaban.
la música de los domingos, la danza
de las cortinas que con el viento hablaban.
La nostalgia de un tiempo intacto,
la ternura de un abrazo sin prisa,
mi inocencia viajera,
que siempre corría de prisa.
La esperanzas que guarde en el alma,
las cartas de Ibarburu que nunca leí,
los poemas que no me hablaron.
te presto mi fe, la qué nunca dejé
La certeza de que el hogar es eterno,
aunque las llaves ya no abran mi puerta.
te presto mi vida entera, con sus luces eternas
Y sus alas viajeras.
Te presto lo que fui, lo que soy, lo que soñé,
lo que aún me duele dejar atrás.
El librito escrito que narra los cuentos de ayer.
mi historia, mi vida entera que no ha de volver.
Mis risas inocentes,
mis juegos con el vecino que me vio crecer,
el jarrón de rosas junto al taller, mis recuerdos
mis lagrimas que en el camino deje.
Autor Luis Alberto Morales
Seudónimo. Luis Alberto Del Alba.
Reservados todos los derechos de autor.
Escrito en Casablanca Valparaíso Chile.
comoescribeunangel.blogspot.com

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